.Coldplay. Fix You (Te confortaré)  

 

«el que tenga oídos que oiga»

 
  

 
 
 

 
 
Lectura del libro del profeta Isaías

Esto dice el Señor: Como la lluvia y la nieve descienden del cielo y no vuelven allá sin empapar la tierra, sin fecundarla y hacerla germinar para que dé sementera al sembrador y pan para comer, así la palabra que sale de mi boca no vuelve a mí sin resultado, sin haber hecho lo que yo quería y haber llevado a cabo su misión.
Zac 9, 9-10

Salmo Responsorial

R. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto.

Tú cuidas de la tierra, la riegas
y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales. R


Riegas los surcos, igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes. R

Coronas el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,
y las colinas se orlan de alegría. R

Las praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses,
que aclaman y cantan. R

Sl 64,10abcd.10e-1.12-13.14 (R.: Lc 8,8)

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos
Hermanos, estimo, en efecto, que los padecimientos del tiempo presente no se pueden comparar con la gloria que ha de manifestarse en nosotros. Porque la creación está aguardando en anhelante espera la manifestación de los hijos de Dios, ya que la creación fue sometida al fracaso, no por su propia voluntad, sino por el que la sometió, con la esperanza de que la creación será librada de la esclavitud de la destrucción para ser admitida a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Sabemos que toda la creación gime y está en dolores de parto hasta el momento presente. No sólo ella, sino también nosotros, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción filial, la redención de nuestro cuerpo.
Rom 8,18-23

Lectura del santo Evangelio según San Mateo

Aquel día, Jesús salió de su casa y se sentó a la orilla del lago. Acudió a él tanta gente, que subió a sentarse en una barca, y toda la gente quedó en la playa. Y les dijo muchas cosas en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar y, al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en un pedregal, donde no había mucha tierra, y brotó en seguida porque la semilla no tenía profundidad en la tierra; pero al salir el sol la abrasó y, por no tener raíz, se secó. Otra cayó entre zarzas; las zarzas crecieron y la ahogaron. Otra parte cayó en tierra buena, y dio frutos; una ciento, otra sesenta, otra treinta. ¡El que tenga oídos que oiga!». Los discípulos se le acercaron y le preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?». Y él les respondió: «A vosotros se os ha dado conocer los misterios del reino de Dios, pero a ellos no. Pues al que tiene se le dará más y tendrá de sobra; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Por esto les hablo en parábolas, porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni entienden. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías: Oiréis pero no entenderéis, miraréis pero no veréis. Porque la mente de este pueblo está embotada, tienen tapados los oídos y los ojos cerrados, para no ver nada con sus ojos ni oír con sus oídos, ni entender con la mente ni convertirse a mí para que yo los cure. «¡Dichosos vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron». «Así que vosotros entended la parábola del sembrador. Si uno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el maligno y le arrebata lo sembrado en el corazón. Éste es lo sembrado junto al camino. El pedregal es el que oye la palabra de momento y la acepta con alegría; pero no tiene raíz, es inconstante y, cuando llega la prueba o la persecución a causa de la palabra, inmediatamente se viene abajo. Lo sembrado entre zarzas es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y la seducción de la riqueza ahogan la palabra y queda sin fruto. Lo sembrado en tierra buena es el que oye la palabra y la entiende y da fruto, ciento, sesenta y treinta por uno».
Mt 13,1-23

El Mesías de Händel.Parte IIIª Escena 3ª La conquista final del pecado

Tercer vídeo de la tercera parte (la Resurrección) del Mesías de Händel, la escena 3ª "La conquista final del pecado". Händel compuso El Mesías HV 56 durante 24 días en verano de 1741. El libreto es de Carles Jennens y esta formado por fragmentos bíblicos extraídos de la traducción de la Biblia denominada “Biblia del rey Jaime”, muy influyente en la literatura inglesa. Jennens concibió la estructura del libreto como una ópera en tres actos. En cada uno de ellos se relata y reflexiona sobre un episodio en la vida de Jesucristo: el nacimiento, la pasión y la resurrección. A pesar de describir aspectos de la vida de Jesús, la mayoría de fragmentos bíblicos proceden del Antiguo Testamento que hacen referencia a la futura llegada del Mesías, así como algunos procedentes del Apocalipsis de San Juan.
Se estrenó el 13 de abril de 1742 en Dublín, con el mismo Händel dirigiendo desde el clavicémbalo, pero no fue hasta los últimos años de la vida del compositor cuando se convirtió en una de sus obras mas populares y a representarse anualmente y en conciertos benéficos.

 

El Mesías de Händel HV 56

Lista de reproducción de todos los vídeos de la primera parte del Mesías de Händel. El Nacimiento

  

Lista de reproducción de los vídeos de la IIª parte del Mesías de Händel. La Pasión

 

Lista de reproducción de los vídeos de la IIIª parte del Mesías de Händel. La Resurrección

 


 
 

 
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